• OPORTO 0 – JUVENTUS 2 – El Oporto se suicida ante la Juve

    El conjunto italiano venció en Portugal con goles de Pjaca y Dani Alves. El Oporto jugó con diez hombres desde el 27′ por expulsión de Telles.

    Si la disciplina táctica iba a ser la clave de esta eliminatoria de Champions, Alex Telles, el lateral del Oporto se encargó de acabar con las dudas. Su expulsión en el minuto 26 puso en bandeja la eliminatoria al Juventus que, sin prisas, pero apretando minuto a minuto impuso su calidad, su variedad de recursos, su físico y su disciplina.

    Es difícil que un árbitro saque dos tarjetas al mismo jugador en dos jugadas seguidas, pero la torpeza de Alex Telles lo hizo posible. Dejó a su equipo a merced de la Juventus que, sin variar un ápice su táctica pasó a dominar el partido. Hasta entonces, la pelea era en el centro del campo, con un Oporto muy agresivo y faltón, sorprendente en jugadores artistas como Ibrahimi (que gran reconversión de jugador) o Rubén Neves, con lo que mantenían a raya a la Juventus.

    Pero la expulsión de Alex Telles descompuso al equipo. Una buena intervención de Casillas y el poste, a un tiro de Dybala, impidieron que en la primera parte el equipo italiano se fuera ya con ventaja al marcador; pero parecía que era cuestión de dejar madurar la fruta para cosechar en el segundo tiempo.

    En el minuto 71, maduró. Un rebote fue aprovechado por Pjaca, que acaba de salir al campo; tres minutos después, otro recién salido, Alves, remachó la victoria. No hubo más goles porque la defensa del Oporto, sobre todo sus centrales Marcano-Felipe, mantuvo la compostura, Higuaín no tuvo su día, y la Juventus no varió un ápice su dibujo táctico. Dos goles son más que suficientes para jugar en Turín, para qué esforzarse más. Ya se ven en cuartos y, verdaderamente, al Oporto no se le con fuerzas para realizar una proeza.

    Fuente: As.com

  • SEVILLA 2-LEICESTER 1 – Vardy pide guerra en Leicester

    Un gol oportunista del delantero deja en el aire una eliminatoria que el Sevilla, que se adelantó con goles de Sarabia y Correa, debió cerrar.

    El Sevilla se confundió ante el Leicester. Vardy, el delantero que masca tabaco, viejo zorro como no podía ser de otra manera en ese club, aprovechó la primera relajación local para clavarle un puñalito que es una amenaza seria de eliminación. Es un contratiempo que lamentar, porque con el paso de los días el Sevilla comprobará que su fútbol está varios cuerpos por delante del Leicester y ahora se ha expuesto al fuego del King Power Stadium y a cualquier posible accidente en las intrigantes Midlands. Con 2-0, el trabajo del Sevilla no debía ser otro sino cerrar un cruce que ahora queda en el aire y medirá el carácter de un equipo que, como cualquiera que lo escrutó desde arriba, lo vio demasiado fácil.

    El ejército de Sampaoli compareció al partido con la actitud necesaria. El argentino sorprendió con la alineación de Correa como titular. En lo mejor y en lo peor, Morgan cometió el penalti sobre el chico argentino y el Tucu se pidió el balón y decidió lanzar. Schmeichel, digna herencia familiar, le detuvo el penalti con una facilidad pasmosa. El Sevilla “no escuchó y siguió” y produjo un par de oportunidades hasta que la conexión Escudero-Sarabia le reportó un golazo del interior. Un futbolista que oficialmente costó 400.000 euros y que metió un cabezazo que vale millones.

    Jugó sencillo el Sevilla ante la presión casi arcaica de un rival que se desnudaba solo, pero Nervión pedía más y lo encontró en un contragolpe en el que Jovetic, un minero, sacó todo lo que había de un pelotazo de Sarabia. Rescató el balón y permitió el desagravio de Correa, que se fue entre flores de la grada. El 2-0 generó un falso estado de euforia. Vardy lo castigó. Hay mucho que jugar en Leicester y muchos fantasmas que desterrar.

    Fuente: As.com

  • Champions League – El City remonta en un partido loco y da un paso hacia cuartos

    El Manchester City se impuso este martes al Mónaco (5-3) en un partido loco, con cinco goles en la segunda mitad, y dio un paso importante hacia los cuartos de final de la Liga de Campeones.

    El Mónaco, uno de los ‘tapados’ de la competición, que hace dos campañas asaltó el Emirates Stadium del Arsenal, obligó al conjunto de Pep Guardiola a remontar en dos ocasiones, en unos segundos 45 minutos magistrales, y pudo haberse llevado el triunfo de no ser por los recurrentes errores defensivos en los últimos minutos del encuentro.

    Como era de esperar, Pep Guardiola hizo rotaciones con respecto al once que no pasó del empate 0-0 con el Huddersfield en la FA Cup, y sólo Agüero, Fernandinho, Otamendi y Stones se mantuvieron en la titular. El técnico español apostó por el argentino Caballero en lugar del chileno Bravo, titular en Copa, pero relegado al banquillo en los últimos encuentros.

    El partido fue eléctrico, con ocho goles, tres en la primera mitad y cinco en la segunda. Aunque avisaron los de Leonardo Jardim con un remate de cabeza a bocajarro de Glik que se marchó desviado, fueron los de casa los que se pusieron por delante en el minuto 26, después de que Sterling mandara al fondo de las mallas un buen pase de Sané tras una magnífica internada del internacional alemán.

    Ahí apareció Falcao, dispuesto a reivindicarse en terreno inglés tras su mala experiencia en el Manchester United y en el Chelsea. El delantero colombiano cabeceó en plancha un preciso centro desde la derecha de Fabinho para subir el 1-1 al marcador.

    La polémica llegó pasada la media hora, cuando el colegiado español Mateu Lahoz no pitó un más que discutible penalti sobre Agüero tras ser zancadilleado por el guardameta Subasic, lo que desató la ira de Guardiola en la zona técnica.

    El Mónaco completó la remontada a falta de cinco minutos para el entretiempo, cuando Mbappé recogió un pase largo de Fabinho para plantarse solo ante Caballero y fusilar ante la tímida salida del arquero argentino.

    Los del Principado pudieron ampliar su ventaja a los tres minutos de la segunda mitad, después de que Otamendi zancadilleara dentro del área a Falcao. Sin embargo, el Tigre, en un mal lanzamiento, flojo y a las manos, erró el penalti y dio alas a los de casa.

    A partir de ese momento el encuentro se volvió todavía más loco, y en el minuto 58 Agüero recibió un buen pase entre líneas de Sterling para soltar un remate que inexplicablemente Subasic dejó escapar y subió el 2-2 al marcador del Etihad.

    Sólo tres minutos más tarde Falcao se desquitó de su fallo en el penalti con un tanto majestuoso: contragolpe de libro y el balón le llega al Tigre, que se quita de encima a un débil Stones y bate a Caballero con una vaselina precisa que silenció al coliseo ‘Citizen’.

    Agüero acudió de nuevo al rescate de Guardiola en el 71, al rematar libre de marca al segundo palo de Subasic un buen córner botado por Silva.

    A raíz de un nuevo saque de esquina llegó el 4-3, obra de Stones, quien en plancha remachó en el segundo palo un centro de Yaya Touré para desatar la locura en las gradas del Etihad.

    Cuatro minutos más tarde, mientras el público local todavía celebraba el tanto de Stones, llegó el definitivo 5-3: error defensivo del Mónaco, Silva encuentra por encima de la zaga al ‘Kun’ y éste cede a Sané, que sólo tiene que empujar al fondo de las mallas.

    Los hombres de Pep, después de unos buenos segundos 45 minutos, consiguieron llevarse la victoria ante un valiente Mónaco, que, sin duda, les pondrá las cosas muy difíciles dentro de algo más de tres semanas en el Estadio Luis II del Principado para sellar el pase a cuartos de final.

    Fuente: Ultima Hora.com

  • Champions League – Gameiro lanza al Atlético frente a Bayer Leverkusen

    Un partido sensacional del francés Kevin Gameiro y cuatro goles, uno suyo, uno de Saúl Ñíguez, uno de Antoine Griezmann y uno de Fernando Torres, propulsaron al Atlético de Madrid en su eliminatoria contra el Bayer Leverkusen, ya casi sentenciada por el despliegue ofensivo del equipo rojiblanco.

    Su ataque, liderado por Gameiro, fue imparable para el conjunto alemán y el resultado final, un 2-4, es muy bueno, con la vuelta pendiente en el Vicente Calderón, pero, a la vez pudo ser incluso mejor, por ambición, ocasiones y fútbol de un Atlético que lo tuvo todo para golear, pero que concedió dos tantos en su retaguardia.

    El plan del Atlético surgió perfecto. Cada movimiento imaginado, diseñado meticulosamente, lo ejecutó en el comienzo del encuentro. Lo tenía claro el equipo rojiblanco, que combatió las virtudes de su rival, el robo de balón en el medio y el contragolpe, con las mismas cualidades, con la misma ambición, pero con mucha más determinación.

    Dentro de la previsible potencia e intensidad altísima a la que se jugó el partido, el Atlético fue casi siempre mejor en ataque, en cada detalle, en lo táctico, en sus duelos individuales, en cada sector, en cada salida a la contra y en la presión en el medio campo, desde la que cimentó un triunfo espectacular al intermedio.

    Cada vez que ganó ese pulso, cada vez que superó la primera línea de su rival, corrió, combinó y ejecutó los ataques a toda velocidad, incontenible para el Bayer Leverkusen, desbordado por las continuas conexiones de un ‘triángulo’ indescifrable para el bloque alemán: Saúl Ñíguez, a la derecha, y Griezmann y Gameiro, en la delantera.

    Su adversario aguantó las primeras ofensivas rojiblancas, con participación activa también del belga Yannick Carrasco, entre un despeje del chileno Charles Aranguiz, una parada de Bernd Leno y un larguero, pero luego fue noqueado con la contundencia ofensiva que pedían tanto Diego Simeone como Gabi en la víspera del encuentro.

    La que propuso en cada transición ofensiva; la que demostró Saúl, que en una jugada mezcló todas sus enormes cualidades, potencia, fuerza, conducción, disparo y gol, allá por el minuto 17, con una rosca con la zurda en la esquina del área que desde que salió de su pie vio dentro; y la que ofrecieron Gameiro y Griezmann en el 0-2.

    Despejó Saúl desde su área, suficiente para los dos delanteros del Atlético, cuyo entendimiento es formidable. Hay muchos ejemplos en cada entrenamiento y en muchos partidos. Uno más este martes, cuando Gameiro aprovechó el error de Dragovic, condujo la pelota, la aguantó, llegó al área y esperó a Griezmann, que culminó el gol.

    Sin noticias del mexicano Javier ‘Chicharito’ Hernández y con sólo un susto, el que alivió Moyá con una estirada ante el esloveno Kevin Kampl, fue un repaso del Atlético que bien pudo ser un 0-4 al descanso, porque Leno paró otra conexión Saúl-Griezmann-Gameiro, pero que fue un inesperado 1-2 nada mas comenzar el segundo tiempo.

    Una apertura sobre Henrichs, que antes ya se había perdido el partido de vuelta por una tarjeta amarilla que supone sanción -también los visitantes Filipe Luis y Gabi-, y un remate de Bellarabi, certero con la derecha dentro del área, reanimaron el debate unos instantes, pero, realmente, no había mucha discusión. Ninguna para Gameiro, que desmontó a su adversario… una vez más.

    Su partido fue espléndido. De principio a fin. También en ese momento del 1-2, del que lanzó definitivamente al Atlético. Primero estrelló un derechazo en el larguero; después hizo una jugada sensacional, desmarcado hacia un lado y con un túnel después a Dragovic, que le agarró y le derribó, fuera del área, aunque el árbitro lo vio dentro. Penalti ¿Un problema o una ocasión?

    Después de que el equipo rojiblanco hubiera fallado ocho de sus últimos once lanzamientos, Gameiro confirmó que, esta vez, era una oportunidad. La transformó potente, por el medio, en el 1-3, sin la ansiedad que generan últimamente las penas máximas. Un gol para una actuación estupenda, la mejor desde que juega en el Atlético.

    No le bastó para disputar entero el encuentro. Un gol en propia puerta, el 2-3 en un despeje de Moyá que rebotó en la rodilla de Savic hacia su propia portería, y once minutos después fue sustituido por Thomas Partey, con gesto serio, pero con la seguridad y la confianza de que su partido fue incuestionable e incontestable, vital para un triunfo que culminó Fernando Torres con el 2-4 final.

    Fuente: Ultima Hora.com

  • Champions League – Deslumbrante PSG opaca, desarma y amenaza al Barcelona que toca fondo

    En el Parque de los Príncipes, el local brilló con todas sus luces y aplicó una tremenda paliza que deja al Barcelona al borde la cornisa. París se derrite de amor por Ángel Di María y los suyos.

    Los signos que indicaban que el Barcelona no andaba fino irrumpieron y el París Saint-Germain, que desarboló a los azulgranas (4-0) les condenó a una remontada épica en el Camp Nou para poder jugar sus décimos cuartos de final consecutivos.

    Sin ritmo, sin personalidad, sin recursos, sin la aparición de sus estrellas, el equipo español fue intrascendente ante un pletórico PSG, muy superior en cada línea, sustentado en un enorme Matuidi en el centro del campo.

    Por vez primera no le marcó un tanto al PSG, que se había convertido en su rival favorito en Europa en las últimas temporadas.

    Es la tercera vez que al Barça le endosan una goleada de esta talla en la Liga de Campeones. Lo probó ya en la final del 94 contra el Milan y en las semifinales de 2013 frente al Bayern de Múnich.

    Al fin pudo sonreír Unai Emery en un duelo contra el Barça. En 23 partidos anteriores solo le había ganado una vez, con el Sevilla. En el 24 le propinó una sonora goleada que infla su crédito en París y le convierte en favorito para jugar, por quinto año consecutivo, los cuartos de final.

    Fue un triunfo sin contemplaciones, con una enorme superioridad de los locales, que anestesiaron al tridente, durmieron a Messi y convirtieron al Barcelona en un equipo menor.

    Ángel Di María fue el mejor de todos, el mismo adelantó al conjunto francés a los 18 minutos de juego en el marcador con un gol de tiro libre.  El argentino se convirtió en el gran protagonista del encuentro, tras firmar a los 55 minutos el tercer tanto del PSG.

    Completaron el marcador para el conjunto dirigido por el español Unai Emery el alemán Julian Draxler, que anotó a los 40 minutos el momentáneo 2-0.

    El delantero uruguayo Edinson Cavani estableció en el 72 el definitivo marcador final y el que amenaza con dejar al Barca en octavos de final, catástrofe que no pasaba desde el 2006/7 cuando el recordado Liverpool de Rafa Benítez dio el batacazo.

    En el día de los enamorados la felicidad absoluta es para los franceses, contraste con el corazón partido con el que se marcharon los azulgranas.

    Fuente: Ultima Hora.com